El Universo está a salvo
Maig 17, 2009
Los héroes de Star Trek han regresado y por la puerta grande. Cuando la franquicia estaba ya agotada y los seguidores (mitómanos friquis) se conformaban con revisitar añejas glorias, en un momento en que la ciencia ficción vive su mejor momento en el campo de la televisión, mientras que las producciones cinematográficas se agarran a segundas versiones de la serie b y z sin superar los originales y con resultados bastante patéticos, a alguien se le ocurrió arriesgarse a revitalizar una saga que pertenece al panteón de los clásicos, y desde una perspectiva, a más, nada mitómana.
Me confieso seguidora de Star Trek, cosas de familia, crecí con la herencia treki y creo recordar que fue mi primer contacto con la ciencia ficción. Reconozco también que se produjo cierta saturación, y que las traslaciones cinematográficas de la serie no fueron nada propicias, unas propuestas demasiado anquilosadas en el dogmatismo de la serie, encorsetadas diría yo en la tradición argumental. No niego que la serie evolucionó en propuestas y estilo narrativo, pero entró en la repetición y cierto hastío. Por eso, la noticia de que se gestaba una película sobre Star Trek no levantó gran entusiasmo en mí, y la noticia de que se circunscribiría a la juventud de los iconos por antonomasia de la saga, no mejoró las expectativas, puesto que la tripulación de la Enterprise original es intocable para los trekis más dogmáticos.
No deja de sorprenderme que el apasionamiento hacia un movimiento cultural de cualquier tipo pueda crear un universo personal que alcance cotas realmente friquis, como es el caso de los seguidores más acérrimos de Star Trek, capaces algunos de elegir el puente de la Enterprise para celebrar una boda. En estas tesituras, la nueva propuesta cinematográfica no me parecía demasiado atractiva. Hasta que supe quién la dirigiría, entonces sentí curiosidad.
Una vez regresado de la Enterprise confieso que he disfrutado como hacía tiempo que no me sucedía con una película de ciencia ficción. Me gusta la desmitificación de los personajes, el juego con lo que pudo ser, la vulgaridad humana de los personajes (la paulatina vulcanización de los personajes humanos en la serie me chirría un montón), y su impulso sexual. La banda sonora es espléndida, los efectos especiales no asfixian la narración y el ritmo es constante. Resulta incluso curioso reconocer tics y el talante de los personajes clásicos en sus nuevas representaciones, eso sí, dotados de nueva energía y nueva frescura. Creo que el resultado final se halla, en definitiva, muy por encima de lo esperado. Los seguidores dogmáticos ya harán saber su opinión.
El resto que disfrute sin más.
Rosa.
Crítica de nuestra compañera Rosi Michilot
A diferencia de ti, yo fui a verla sin saber absolutamente nada de Star Trek. No sé, nunca me había llamado la atención. Ahora, sin embargo, después de lo bien que lo pasé en el cine viendo esta película me ha picado el gusanillo de conocer este mundo.
Como dices, creo que la película tiene un ritmo increíble y las escenas de acción están muy bien integradas y son muy originales.
Además, no lo comentas, pero la película está llena de momentos hilarantes, cosa que también le sienta muy bien. Sabe reírse de si misma, y con estilo.
Por cierto, muy buena crítica Rosa!
Gracias por el elogio. Tienes razón, la ironía es imprescindible en la película, de otro modo, la historia perdería atractivo. La elección de actores desconocidos en el star system para interpretar a los personajes es además un acierto, y superan muy bien, diría, el reto de asumir las identidades de los iconos de la serie.
Cambiando de tema, por lo que he oído, la nueva película de Amenabar no ha interesado mucho en Cannes. Que el director ha hecho una apuesta arriesgada, parece indudable. Ya veremos cómo será.
Rosa.